jueves, 15 de abril de 2010

Levitación magnética y propulsión

La resistividad de los superconductores es nula por debajo de una temperatura crítica Tc, característica de cada material. En presencia de un campo magnético la temperatura crítica es menor que la correspondiente en ausencia de campo.
Cuando un superconductor se enfría por debajo de la temperatura crítica en un campo magnético, el campo magnético dentro del material es nulo, por que las corrientes superconductoras que se inducen en su superficie producen un campo magnético que compensa en el interior del superconductor al campo magnético aplicado.

Propulsión

La energía que se gasta en este subsistema se utiliza para dar el impulso inicial al vehículo, mantener la velocidad nominal y frenarlo una vez que se completa el recorrido, en caso de emergencia o cuando se requiera.
La idea básica es hacer que dos campos magnéticos se vean atraídos; uno de ellos está presente en la pista y el otro en el vehículo, de manera que el del vehículo sigua al de la pista. Este principio no es nuevo, pues ya existe en los motores. En ellos un campo en el rotor de la máquina sigue al campo presente en su estator, creándose así el movimiento.

El principio de funcionamiento de la máquina es el siguiente: un conjunto de voltajes trifásicos genera corrientes igualmente trifásicas sobre los devanados del estator; estos a su vez generan campos magnéticos, los cuales sumados y observados en el tiempo se comportan como lo hace un conjunto de polos magnéticos fijos que se desplazan a lo largo del estator, o pista en este caso.
Si se cuenta con un campo que se desplaza por toda la pista, como ocurre en este caso, basta con ubicar polos magnéticos contrarios debajo de cada polo creado por la sumatoria del sistema trifásico. Este sistema tiene una ventaja importante: el vehículo viaja a la misma velocidad del campo en la pista, por lo cual la velocidad y por lo tanto la posición son fácilmente monitoreables y controlables a partir de las condiciones de alimentación del estator. No obstante, presenta un inconveniente económico que puede hacer que este sistema no se difunda con la rapidez esperada: el excesivo costo de los devanados trifásicos a lo largo de toda la pista.
La estabilización está a cargo de conjunto de electroimanes instalados en la parte lateral del vehículo; estos actúan una vez se supera una distancia mínima de seguridad, haciendo que el vehículo mantenga el recorrido paralelo a la pista. Una vista de la ubicación de este conjunto dentro del vehículo.